Para nosotros, los chicos, el Día de la Mujer es un aniversario que no debemos olvidar (y sería muy difícil hacerlo), y la mayoría se las arregla con una mimosa, una flor, quizá un regalo romántico.
Para las mujeres, en cambio, es una oportunidad de hacer algo diferente, posiblemente divertido.
Aparte de las habituales cenas de mujeres, quizá con un espectáculo de acompañamiento, en las que es saludable no intentar colarse ni siquiera por curiosidad, cada vez más mujeres buscan ideas diferentes para celebrar en esta ocasión. Siempre entre mujeres, por supuesto.
También es cierto que nosotros (los chicos) no podemos resistirnos a la idea de formar parte de su celebración de alguna manera, y tal vez tratar de labrarnos un momento «propio" en lo que es el día de la mujer.
Aunque sólo sea un pensamiento, de los que despiertan emociones, para recordarles que, de alguna manera, nosotras también estamos ahí, y que quizá también sea un poco gracias a nosotras que su ser mujer sea tan importante.
Sin exagerar, podemos robarles algo de atención en este día tan especial ofreciéndoles una idea alternativa que no sea el regalo o la compra habitual.
Podemos, por ejemplo, darles un paseo en un Ferrari. Que conduzcan ellos, por supuesto, y nosotros como pasajeros.
Aquí, tal vez tenga algo diferente que contar a sus amigos en la cena del 8 de marzo, y a nosotros bajo una mejor luz.








